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Clero no remunerado

Los miembros de la Iglesia son personas comunes, de distintos orígenes, tal y como las que escogió Jesús para ser sus apóstoles. Él no requirió tener ningún tipo de especialidad u oficio para servir y es la razón por la que no se cuenta con un clero profesional remunerado.

Desde la antigüedad, Dios ha indicado que debemos amarle por sobre todas las cosas y ha mandado amar al prójimo como a nosotros mismos, acciones que constituyen los dos grandes mandamientos.

A causa de que todo lo que hacemos para el Señor debe hacerse con regocijo, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a nivel mundial, insta a sus miembros a prestar servicio por medio de asignaciones o llamamientos.

                      

Los miembros de la Iglesia son personas comunes, de distintos orígenes, tal y como las que escogió Jesús para ser sus apóstoles. Él no requirió tener ningún tipo de especialidad u oficio para servir y es la razón por la que no se cuenta con un clero profesional remunerado.

A continuación, se dan a conocer a cinco líderes locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sus vidas son muy diferentes, sin embargo, todos tienen un común denominador: la disposición de servir, de manera voluntaria, a los miembros de su congregación y a los de sus comunidades.

Miguel Cabrera

Miguel es esposo, padre, músico de profesión y obispo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el sector Villa Francisca desde hace seis años. Según sus palabras, un obispo es considerado “el padre del barrio”, lo que implica estar siempre disponible para atender las necesidades de los miembros de la Iglesia y de la comunidad, así que su asignación eclesiástica es a tiempo completo, no obstante, la debe ejercer junto con sus obligaciones familiares y laborables.

                       

 “Yo me levanto temprano. Llevo a los niños a la escuela y a mi esposa a su trabajo.  Luego, según el día, voy a ensayos, atiendo a algún cliente porque soy técnico de piano o voy a tomar clases de la especialidad que estoy haciendo”, comenta.

Al llegar las tardes, Miguel es profesor de música en el Conservatorio Nacional de Música y por las noches, es común que tenga presentaciones artísticas. Adicional, como parte de las responsabilidades que conlleva ser obispo, Miguel debe reunirse por lo menos dos veces a la semana con los demás líderes de su congregación para coordinar asuntos relacionados a las actividades de la Iglesia y planificar las reuniones que se llevan a cabo cada domingo en la capilla que representa.

“Equilibrar mi deber como obispo de la Iglesia, mi familia y mis responsabilidades como músico, siempre es un misterio que se da de una manera casi espontánea. Trato de no perder el centro de todo. Para mí, todas las cosas son espirituales y Dios es el centro de ellas”, señala este artista del jazz.

Juana Ramírez

En la capilla de San Gerónimo todos la conocen como “La hermana Juana”. Ella es la presidenta de la Sociedad de Socorro de la Estaca San Gerónimo, es decir, representa a la organización de mujeres adultas de la Iglesia a partir de los 18 años, específicamente a las viven en los sectores de: Pantoja, Enriquillo, Los Girasoles, Los Ángeles, San Gerónimo, la Yuca y la Esperanza.

                 

Juana es doctora. Una especialista en las vías respiratorias que labora en dos centros médicos. “Mi día a día es la vida normal de un médico… Muchas emergencias, salir temprano en la mañana, pasar tiempo con mi hijo y, por supuesto, dedicarme a las cosas que yo creo: el Evangelio y la Iglesia”, expresa Juana.

“Dedico a mi asignación dentro de la Iglesia el tiempo que sea necesario, no hay un horario, siempre que una de las mujeres de la Iglesia o de la comunidad necesite mi ayuda o la de las hermanas que colaboran conmigo, ahí estamos.”

“De las personas que dirijo debo esperar que mejoren sus vidas. Que a través del servicio entiendan que esta vida es maravillosa, que vale la pena vivirla y que somos felices cuando nos amamos y nos ayudamos unos a otros, en definitiva, para eso estamos aquí, para tratar de progresar y ser felices”, indica Juana.

Luis Navarro

“Tengo que ayudar a que las personas se conviertan en discípulos verdaderos de Jesucristo”, indica Luis, líder de la estaca San Gerónimo (una estaca es comparable a una diócesis católica). Para ello, este publicista, consultor de negocios orientado al desarrollo de marcas, dedica alrededor de 16 a 18 horas a la semana a su asignación eclesiástica.

            

“Muchas personas me preguntan cómo dedico tanto tiempo a algo por lo que no recibo una remuneración económica; la respuesta la obtuve cuando fui misionero de la Iglesia. (los misioneros son aquellos jóvenes a quienes llaman mormones, que se encuentran predicando con camisa blanca, corbata y una placa con el título de Élder o Hermana) Allá no me pagaban nada y dedicaba 24 horas y siete días a la semana, no solo 16 horas. Como ser humano nunca en mi vida me había sentido tan realizado por estar trabajando para el mejor jefe del mundo, y quizás la paga no es económica, pero a lo largo de mi tiempo sirviendo en la Iglesia yo puedo decir que Él paga muy bien. Tengo una familia que adoro, mi propia empresa, me encanta lo que hago y de verdad tengo más de lo que pudiera pedir, confiesa Luis”.

Además de su responsabilidad en la Iglesia, un día en la vida de Luis se resume de la siguiente manera: reuniones con clientes, supervisión de los proyectos que realiza su empresa, impartir cursos y, por supuesto, dedicar tiempo a su esposa y a sus tres niños.

”Lo bonito es el balance entre ser disciplinado, poder iniciar y terminar tus labores y tener ese espacio reservado para la familia y el servicio en la Iglesia”, enfatiza.

Leticia Mateo

Ser líder de música de los niños y directora de asuntos públicos en la estaca San Gerónimo, son las dos responsabilidades que tiene Leticia dentro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sin dejar de mencionar que su esposo es obispo de la capilla a la que asiste en el sector Los Ángeles.

          

Sus asignaciones en la Iglesia debe equilibrarlas con su rol de esposa, madre de tres varones y sus obligaciones laborales, ya que es la gerente general de una planta de manufactura de etiquetas autoadhesivas localizada a 26 kilómetros de su hogar.

¿Cómo puede cumplir con todo sin perder el equilibrio? “Es crear un balance. Lo importante es la planificación, la organización y el amor que uno emplea a cada actividad. Trato de hacer un plan mensual y uno semanal de lo que tengo que hacer para así poder cumplir con todas las tareas”, indica.

“Para mí es un placer poder servir a los demás porque sé que cuando servimos a los demás estamos sirviendo a Dios y eso me llena de satisfacción y de paz, siento que voy a recibir muchas bendiciones a medida que sirvo a mis semejantes”, concluye.

Gisselle Vásquez

Gisselle confiesa: “Lo interesante del trabajo de la Iglesia es que lo que se hace es voluntario”.

Ella es médico del área de gerencia de servicios de salud, docente de Genética y Farmacología en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), y dentro de la Iglesia, tiene la responsabilidad de trabajar con el liderazgo femenino de la zona de Mirador a partir de los 18 años.

       

“La administración del tiempo es un desafío, sin embargo, como he tenido la bendición de estar relacionada a trabajos sociales dentro del sistema de salud, esto me ha permitido sentirme que estoy en un servicio religioso todo el tiempo”.

Las horas que Gisselle invierte a su asignación como líder de la Iglesia dependen de las necesidades que sean requeridas. “Normalmente participo en reuniones entre semanas y en actividades el día domingo”, expresa.

La satisfacción de ayudar a otras personas y sentir el bienestar de servir, Gisselle lo califica como inmensurable, es por esta razón que presta su tiempo a labores que puedan repercutir en la salvación de las almas y aliviar la vida de las personas, como ella misma señala.

Adicional, Gisselle es asidua a participar de actividades de sociedades científicas especializadas a nivel nacional e internacional; pasar tiempo con su madre y sobrina, con quienes vive, y disfrutar de su padre, hermana y demás familiares.

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.

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