Comunicado de Prensa

Se celebró la Conferencia General 183 con una audiencia de más de 14 millones

Más de 14 millones de fieles de todo el mundo se reunieron los díias 6 y 7 de abril para celebrar la Conferencia General Anual de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Muchos millones más vieron o escucharon la conferencia a través de transmisiones de televisión, radio, televisión e Internet.

Según sus estadísticas, la Iglesia tiene más de 14 millones de fieles en todo el mundo y en abril 6 y 7 celebraron una conferencia que, aunque se efectuó en la ciudad de Lago Salado en Utah, Estados Unidos, fue transmitida vía satélite a más de 197 países con traducción simultánea en 94 idiomas. Esta señal fue recibida en más de 7 mil centros de reuniones o capillas a lo largo del mundo. Sólo en el Centro de Conferencias, lugar desde donde se transmitió la señal, más de 100.000 personas participaron en vivo de la reunión, durante las cinco sesiones de la misma. De hecho, las personas hicieron largas filas para ingresar al mencionado Centro de Conferencias. 

Michael Otterson, columnista del Washington Post, y Director de Asuntos Públicos de la Iglesia, en uno de sus artículos hacía la pregunta: ¿Hacer filas? ¿Para entrar a la Iglesia? Aunque parezca increíble en estos tiempos, es la realidad. Es que esta conferencia no fue la típica reunión dominical de los mormones, sino que la oportunidad de escuchar a los más altos líderes de la Iglesia. Un tiempo para escuchar, para meditar, para aprender.

En esta conferencia los sermones o discursos se fijaron en Jesucristo, en aumentar la fe en Él, en ser más caritativos, en prestar más servicio a los semejantes, en arrepentirse, en perdonar, etc. También, en ocasiones se habló de temas aparentemente no tan espirituales; así se pudo escuchar, por ejemplo, a las autoridades de la Iglesia decir en sus mensajes: eviten las deudas, sean trabajadores dignos de su salario, almacenen alimentos, sean honrados en sus tratos con sus semejantes...

Estos discursantes, anota Otterson, "son los líderes de la Iglesia, ya sea que se trate de los tres hombres que componen la Primera Presidencia, los Doce Apóstoles y/o los Setenta (que tienen paralelos en el Nuevo Testamento), son mirados por los miembros de la misma manera en que los primeros cristianos consideraban a los apóstoles llamados por Jesús para servir entre ellos". Estos líderes, continúa el columnista, "no son infalibles y ninguno declara serlo, pero por muchos meses han meditado y orado para saber que mensaje entregar a esta vasta congregación. No se pusieron de acuerdo entre sí y cada orador, ya sea hombre o mujer, buscó inspiración al escoger el tema, confiando en la oración y las experiencias que han tenido en sus vidas.

Para los Santos de los Últimos Días, las palabras que escucharon tienían un significado aplicable a sus propias vidas, salieron renovados, fortalecidos y agradecidos de tener apóstoles y profetas que enseñaron la palabra de Dios en estos días.

 

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.